Me aburre esta torpeza,
vuestras manos vacías;
la nada.
Vuestro yo en el espejo,
no se quiere, se aparta.
Mis estados de emergencia,
repletos de paciencia y demás;
decaen pero no tienen límites.
Mi cariño anda odiándoos,
pero os perdona por ineptos.
Necesito que el mundo se calle, no recuerdo hacer oídos sordos. He olvidado cómo vendarme los ojos; andar ciega, pisando espinas.
jueves, 25 de febrero de 2010
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ResponderEliminarno es dedicado a la humanidad en general.
ResponderEliminarMientras en España representamos el ladrido del perro con la onomatopeia "Guau, Guau", en el idioma anglosajón lo hacen con "Bark, Bark". Es del todo fascinante, ¿No crees?
ResponderEliminarCuando la gente me ladra tengo la habilidad de poner cara de que me interesa y crear un ladrido reflejo para yo seguir a mil kilómetros en otro lugar en mi imaginación, cuando dan las noticias de futbol, me quedo absorto viéndolas como si les prestara atención, como no me interesan lo mas mínimo logro dejar mi mente en blanco … a veces la simple nada te da paz y descanso … a veces necesitamos matar el pensamiento, … y a veces me da también por ladrar a la gente
ResponderEliminarp.d. – Cierto Jack, el cocker ingles tiene un acento más al estilo "bark bark"